- Durante los últimos meses, el obrador de Fajalauza se ha convertido en un centro de recepción de jóvenes artesanos y estudiantes de restauración procedentes de diversos puntos de Europa. A través de este programa de intercambio, financiado con fondos de cooperación cultural de la Unión Europea, se fomenta el aprendizaje práctico de las técnicas de vidriado y pintura tradicionales, garantizando el relevo generacional.
